sábado, 27 de septiembre de 2014

3.- Niall Goes On A Trip

3

Niall Goes On A Trip
 - Oh dios, de eso sí que me di un poco de cuenta pero no pude detenerme, aún estaba bajo los efectos del alcohol. Oh mi linda Raquel, pobrecita. ¡Niall de verdad que me gusta mucho, la quiero más que a una amiga! ¡No quise hacerle mal en ningún momento! - exclamo Harry con total sinceridad.
Entonces entre yo en casa y se hizo el silencio absoluto.
- Chicos… ¿De que hablaban? – pregunte, aunque ya me imaginaba de que hablaban.
- De… nada – contestaron a la vez sorprendidos y nervioso mientras se mirar.
- No parecéis muy seguros – insistí.
- Sí que estamos seguros y ¿qué llevas escondido en la espalda? – pregunto Harry dándose cuenta que llevaba las dos manos a la espada si moverlas siquiera.
- ¡Pues llevo una sorpresa para vosotros! - saque el regalo de detrás de mí.
- ¡¿Enserio, que es, que es?! –  Niall sonrío y vino a por mí para quitármelo al igual que Harry.
Les di el regalo y lo abrieron. Vieron a la gatita. Harry estaba a punto de llorar y Niall la achuchaba a más no poder mientras Harry la acariciaba lloroso.
- ¿Os gusta el regalito? Se llama Diamante - sonreí pero luego vi a Harry llorar y le abrace - ¿Pero Harry, que le pasa a mi bichito, no te gusta?
Medio llorando me lo explica - ¡Me encanta Raquel, eres la mejor! ¿Cómo sabias que me gustaban los gatitos? – me abrazo aún más fuerte y me dio un beso en la mejilla.
- ¿Cómo no voy a saber lo que te gusta? Con lo que te quiero. – me costó mucho decir eso sin que pareciera que se lo dijese como que me gusta en el otro sentido.
- Dejarlo ya parejita – baje la cabeza para que no se viera el rubor de mis mejillas y le di un codazo flojito a Niall en la tripa para que se callase. Él me puso cara como diciendo "¡Eh! que en realidad puede ser”
- Niall ¿Te ha gustado el detallito de lo del trébol de 4 hojas?
- ¡Si, me ha encantado! Eres demasiado buena. – dijo Niall acuchándome como antes le hacía a Diamante.
- ¡A la no será para tanto! – le dedico una sonrisa. 
Bueno, un éxito con Diamante. Decidimos que dormirá cada semana con cada uno. Esta semana hemos decidido que le toca a Niall porque... la verdad es que no sabía por qué, pero me llamaron para decírmelo. Fui a la cocina.
- ¿Qué pasa Niall?
- Pues me ha surgido un problema con mi familia y me tengo que ir un mes a Irlanda. – explico un poco alicaído.
- Te voy a echar de menos este mes – conteste tristona y luego lo abrace. - Pero tienes que ir, es tu familia y la familia ante todo. - exprese una sonrisa falsa – Además, no te vas para siempre. – se me callo una lagrima y Niall se dio cuenta. Harry también se dio cuenta aun estando en el salón. - Parece que tiene una alarme que le dice cuando estoy triste – Se acercó a mí a devolverme la sonrisa de nuevo. Niall me limpio la lágrima y Harry me abraza aparte de hacerme reír porque imito como que se tropezaba.
- Ves, esa Raquel es la que me gusta, con una sonrisa en esa carita tan linda. – dijo mientras se volvía al salón. Como me gusta que diga esa palabra “linda” suena tan bien.
- Raquel, pásatelo bien mientras yo no estoy y cuídame al torpe de Harry… - se acerca a mi oído - …me ha dicho Harry que lo siente un monto y sí que se dio, por una parte, cuenta del beso pero como aún seguía bajo los efecto de la bebida y no pudo pararse. De verdad que está arrepentido. Además cuando un borracho hace algo es porque lo siente y casi nunca mienten, sobre todo sobre sus sentimientos, recuérdalo.  – me susurra.
- ¿Estás insinuando que Harry me quiere y que por eso lo hizo? – no acababa de entender que me quería decir.
- Tu piénsalo – me guiña un ojo. Su voz era misteriosa.
- ¿Qué estáis cuchicheando vosotros dos? – interrumpió Harry desde el salón mirándonos fijamente.
- De… nada – contestamos los dos a la vez sin pensarlo. Me empecé a reír escandalosamente.
- ¿Así, de nada…? – Harry se acercó a mí, me cogió desprevenida y me empiezo a hacer cosquilla – ¡Confiesa! – grito.
Sin casi poder hablar por las cosquillas le suplique – ¡Jamás, jamás, para por favor Harry, para, para, que no puedo respirar!
- Vale, ya paro… pero me enterare - amenazo mientras me tranquilizaba en el suelo.
- Te la devolveré – le devolví la amenaza.
- ¡Ja! O lo veo o no me lo creo.
- Bueno, tu estate alerta. – le amenazo de nuevo mientras me rio y me dirijo a Niall – Niall y ¿cuándo te vas?
- Mañana – contesta de nuevo poniéndose serio y con la cabeza baja.
- Bueno pues hoy duermo contigo ¿Vale? Ya que no te voy a ver en un mes ¿quieres? Y vamos a preparar tus maletas, ¡Vamos, sube! – propongo empujándolo hacia la planta de arriba para ir a su habitación.
- Que morrudo que eres Niall ¡Yo nunca he dormido con Raquel! – Harry se quejo.
Subimos a la habitación de Niall y preparamos sus maletas. Me puse el pijama, él también, y bajamos a por Harry. Estaba tumbado en el sillón panza arriba y aproveche para vengarme. Me puse encima de él y le sujete las manos con las piernas.
Empecé a hacerle cosquillas mientras él me suplicaba que parase. Se retorcía para pararme pero no podía y mientras yo me reía. A los 3 min de hacerle cosquillas pare porque ya estaba colorado y Niall también de tanto que se había reído por la escena. Luego le di un beso en la mejilla pero cerca de sus labios.
- Te dije que te la devolvería. – dije con voz de “quien avisa no es traidor” 
- ¡Eres mala, me has tenido aquí tres minutos tumbado haciéndome cosquillas y yo como mucho uno! – se quejó Harry sin poder hablar – pero lo del beso me ha gustado. Solo he conseguido uno en los meses que te conozco. Es complicado conseguirlos pero este ha valido la pena y encima estas encima de mí… - dijo pícaramente mirándome de arriba abajo.
- Descarado, pues ya no te doy más. – me burlo de él.
- ¡A la! No seas así. – me dijo poniendo “cara de cachorrito”
- Bueno, alguno más puede. – refunfuñó de mentira y con una sonrisa en la cara.
- Vale pues si no me los das tú te los daré yo. – dijo quitándome de encima de él.
Mientras Niall soltó un “wuooooo”  a lo que yo le mire con cara de “calla si quieres conservar tu hermosa boca” De repente, Harry me cogió mientras yo me resistía porque me hacia la enfadada. Me dio un beso en la mejilla. Sentí un deseo inmenso de girarme y darle un beso en esos labios de ensueños pero me resistí y no lo hice.
Harry siguió dándome besos y yo seguía resistiéndome. Me sujetaba por la cintura para que no me moviese pero al final me solto porque no respondía a sus besos. Me besuqueo toda la cara para que yo le diera uno y no pensaba hacerlo
Aunque te encantaría.
Pero ¡NO! Raquel tienes que conocerlo mejor para saber si es el chico al que quieres dar ese primer beso.
Lo es.
Cállate subconsciente. Quiero que mi primer beso sea especial. Quiero que sea un chico con el que quiera estar para mucho tiempo. Por eso soy tan selectiva - creo en el amor a primera vista. Es más creo que puede ser Harry - Nunca he dado un beso a un chico pero tampoco había sentido un sentimiento tan fuerte como el que tengo hacia a Harry.
- Vale… ya paro y no lo he conseguido... Niall dame un abrazo - dijo fingiendo estar triste y yendo a por Niall para que le diese el abrazo.
Me desenfado del falso enfado y voy a por Harry y Niall.
- Harry no te me pongas así. – dije mientras nos dimos los tres un abrazo en grupo – Ya te valdrá, que me has dejado la cara llena de besos. Que más o menos es como si te hubieras salido con la tuya porque sabes que tampoco me gusta que me den beso.
De repente, Harry dejo de estar triste – Pues me conformo. – salta de repente.
- ¡Serás idiota!
- Raquel tienes toda la razón. – se rio Niall
- ¡Ahora no os pongáis contra mí los dos! – exclamo como triste mientras no pudo evitar reírse.
- Hay mi bichito, a la ¡a la cama todos! – cambie de tema.
- Me voy a la cama si me hechas tú CON… un besito – Harry sonrió exageradamente.
-  Harryyy… - grite mirándole mal.
- Bueno, me sirve con que me arropes. 
-Bueno vale ¡Niall vete metiéndote tú en la cama!
Fui a la habitación de Harry a arroparlo, le tape como a un niño pequeño y le deje que me diera un beso en la mejilla. Me fui a la habitación de Niall porque, dormía con él ya que se iba a la mañana siguiente y durante un mes no lo vería.
Cuando llegue a la habitación de Niall ya estaba tumbado en la cama y me tumbe a su lado. Nos quedamos un rato hablando. Me dijo que aprovechara estos días para acercarme a Harry y averiguar si quería darle el beso a él - A Niall le he contado lo del beso -
A los 15 min de haber terminado de hablar nos quedamos dormido abrazados. A mí se me caía alguna que otra lagrima de vez en cuando porque quiero mucho a los chicos - aunque solo llevabo un mes viviendo con ellos pero eran todo para mí - y me hice muy buena amiga en muy poco tiempo. Niall se ira y habíamos quedado en casa de Liam al día siguiente para comer y darnos un baño en su piscina.
Hoy dormía Diamante con nosotros y cuando vio caer una lágrima por mi mejilla se acercó, me acaricio con su patita de terciopelo y se acurruco conmigo. Es linda, lista y buena ¿Qué más podemos querer de esta gatita? Me quede dormida acariciando a Diamante y abrazada por Niall.
Debían de ser las 7 cuando Niall se levantó, me dio un beso y me dijo al oído “suerte”. Yo aún estaba medio dormida pero me entere. Cuando me levante me encontré una carta de Niall, la leí, me decía cosas como; eres como la hermana pequeña que nunca tuve, Harry seguro que sería el chico perfecto para que le diese mi primer beso porque era bueno, simpático, protector…
Tengo como una especie de álbum que es como un diario pero solo de cosas y fotos en el que guarde la carta después de leerla. También tenía guardado el pasaporte de cuando vine aquí a Londres y la foto que nos sacamos Harry y yo en el aeropuerto. Al salir vi a Harry tumbado, leyendo una nota que le había escrito Niall. Llame a la puerta como si no hubiera visto nada, y cuando entre se la escondió rápidamente.
- Buenos días Harry – salude con una sonrisa de oreja a oreja.
- Buenos días linda ¿Qué tal as dormido con Niall y con Diamante? - me miro a los ojos. Extraño pero me gustaba.
- ¡Genial! Adivina lo que hizo Diamante ayer por la noche…- dije entusiasmada sentándome a su lado.
- No se… ¿el qué? - no tenía ganas de contestar así que lo deje pasar.
- Me vio sacar alguna lagrimilla por Niall porque os quiero un montón a todos y me daba pena que se fuera. Cogió, me acaricio con su patita de terciopelo y se acurruco junto a mí. Nos quedamos las dos dormidas, yo acariciándola mientras Niall me abraza y Diamante por las caricias. Esta mañana me ha levantado acariciándome, es increíble. – le cuento con confianza sin darme cuenta, mis sentimientos hacia el van creciendo cada vez más.
- Que monada. ¿Qué te apetece hacer hoy?
- Pues no se… - me quedo pensando y caigo –...me ayudas a practicar a jugar al fútbol de portera y para golear. Luego nos duchamos y ya vamos a casa de Liam. ¿Te acuerdas? hoy hemos quedado para comer todos en su casa de Liam con los chicos, ya que es pronto, siendo las 8 nos dará tiempo a todo. Creo.
- ¡Vale! Pero ¿Tienes traje para jugar al fútbol?
- Pues no - no había caído en eso - podría jugar con un chándal normal.
- De eso nada, vamos un momento que hay una tienda aquí cerca de sport y te cojo uno ¡Te lo regalo, y no puedes decirme que no! - no me dejo decir ni siquiera una sola letra.
- Vale… nos vestimos y fuimos. Te doy 5 min, ¡Corre! - le metí prisa.
-¿Qué?, si, corro, voy… - contesto alterado, sorprendido y confundido.
Fuimos cada uno a su habitación, nos vestimos y fuimos al centro comercial a por mí traje. Me cogí el de España - claro estaba - y volvimos a casa de Harry. Me lo puse y Harry se puso el suyo del Reino unido y bajamos al campo de fútbol.
Harry estuvo tirándome a portería, cada vez iba mejorando más hasta que Harry no me puedo meter ningún gol y luego le tire yo a él. Aún metí algún que otro gol, le hice un poco de daño en las manos porque tiraba muy fuerte.
- ¡Jo Raquel, que tienes mucha fuerza! Afloja, que mira como llevo las manos... y llevo guantes – se preocupó frotándose las manos.
- Lo siento, lo hago sin querer… ¿me perdonas? - pregunte con una sonrisa y yendo hacia él para mirarle las manos y seguido acariciarlas con delicadeza.
- Vale… te perdono. Vamos a ducharnos que si no, no llegamos.
- Pero antes te voy a curar esas manos. En una llevas un corte del guante roto. - observe cogiéndole de la mano con fuerza y empezando a enrojecerse mis mejillas.

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¡Tercer capitulo! Espero que os haya gustado. 
Cada vez Harry y Raquel están más cariñosos entre si... ¡Chananana! Empiezan las apuestas - sin apostar nada eeeh -. Quiero que me digaís en que capitulo o cuantos capítulos creeís que faltan para que Harry le pida salir a Raquel o alguno de los dos le confiese al otro su amor.
Espero vuestros comentarios y saber como os va pareciendo... vuestros votos también. ¡Kisses a tod@s mis lector@s, gracias por leerla!

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