sábado, 20 de septiembre de 2014

2.- Drunk

2
Drunk


Me levante entusiasmada, me pegue una ducha y me vestí.

Llego Harry y mientras cargaba las maletas en el coche me despedía de mis padres y de mis hermanas - tienen ocho años - A Harry le parecía curioso que fueran exactamente iguales, las admira - se llevaba muy bien con ellas y también con mis padres. -
Nos despedimos de todos y nos fuimos. Llegamos al aeropuerto y tuvimos que esperar media hora hasta que saliese el avión así que Harry aprovecho para encargar que llevasen su coche a Londres. Al parecer, se lo llevaba a cualquier lugar. Entramos en el avión y a la que me di cuenta ya estábamos en Londres. Harry me levanto con un beso en la mejilla y una caricia.
- Linda, venga que ya hemos llegado. Tenemos que ir a por las maletas y a por el coche. – me despertó dulcemente.
-… ¿Qué?.... ¡Si vamos! - dije aun un poco dormida.
Fuimos a por las maletas y luego subimos al coche. Nos costó una media hora llegar a casa de Harry. Niall ya había llegado y había puesto una pancarta en la que ponía “Welcome Raquel”. La casa de Harry era ¡Enorme!. Tenía una piscina, un campo de futbol - ¡Aaaaaah un campo de futbol! Si lo voy a usar, me encanta, adoro jugar al futbol -, un jardín enorme, un salón también enorme, un gim pequeñito, una cocina súper bien equipada - me lo voy a pasar bien haciendo cookies en ella - y las ocho habitaciones; una mía, otra de Harry, otra de Niall y las demás para invitados.
Harry me enseño la casa y lo último que me enseño fue mi habitación. La habitación de Niall era a tonos verdes claros con algún trébol de cuatro hojas blanco. Había un montón de fotos colgadas en un armario enorme y una bandera de Irlanda. La habitación de Harry era a tonos azules con algunas rayas de azul oscuro y también un armario enorme.
- Y por último tu habitación ¿A ver si te gusta? – dijo Harry con una sonrisa.
- ¡Harry, e encanta, gracias! – grite medio llorando y abrazando a Harry y Niall.
Mi habitación era una mezcla de mis dos habitaciones, la del pueblo y la de mi casa de normal. Me encantaba, colocaron una bandera de España junto a la de UK con fotos de todos mis familiares y amigos. Ahora entiendo porque faltaba cada semana un día y porque conocía a todos mis amigos. Fue a hacerles fotos a todos.
Después nos fuimos al centro comercial porque necesitaba ropa. Me cogí 4 pares de zapatos, unos botines con tacón, unas sandalias, unas deportivas con tacón y otras sin tacón, también me cogí un vestido, un chándal y un conjunto de mayas de colores con camisetas.
-Tengo una cosa para ti… ¡Toma! – Harry me tendió una bolsa con dos regalos dentro.
- Harry no hacía falta enserio y además son dos regalos grandes ¡No los quiero! - me negaba a aceptarlo.
- Sí que te harán falta y si no me vas a ofender, ábrelo ¡vamos! - insistió Harry.
Abrí el primer regalo. Era un vestido azul corto por encima de las rodillas, con unas botas altas - raro que me gustara porque no me gusta llevar vestidos. No me convence ninguno -
- Esta noche nos vamos a una discoteca a las que van adolescentes de 14 a 20 años con los chicos ¿Te apetece? - me pone ojitos.
- Me encanta Harry pero si voy a la disco, alguien de los chicos NO se puede emborrachar ¿Vale? - le advertí muy seria.
- Vale… seguramente Liam no se emborrachara y Zayn tampoco ¿Contenta? Niall también tiene un regalo.
- ¡Si, espero que te guste! – dijo Niall con su sonrisilla.
Me regalo un bañador y una falda con una camiseta de tirantes en la que ponía “My dream are you”. Le di un abrazo y las gracias. Nos volvimos a casa de Harry. Me puse el vestido azul que me regalo y las botas negras.
- Harry, Niall, ya estoy ¿Qué tal vais?
- ¡¿Ya estas, y el maquillaje?! – pregunto Harry sorprendido.
- Harry yo no me maquillo - explique un poco asustada.
- ¡¿Qué?! – exclamaron a la vez Harry y Niall.
- ¿Pasa algo por qué no me maquille? – pregunte tímida y escondiéndome la cara con las manos.
- No pero es raro que nunca te hayas maquillado. Anda ven que te maquillo yo que tengo un maletín de mi hermana. A veces tenía que ayudarla y me enseño a maquillar. – explico Harry cogiéndome de la muñeca.  Me maquillo rápidamente. Poquito porque sabe que no me gusta llevar muchos potingues en la cara.
Nos fuimos a la fiesta. Pedimos una mesa para sentarnos, la mesa estaba un poco apartada - mejor porque así teníamos más intimidad - Harry, Zayn y Louis estaban ya por la mitad de una copa, en cambio, Liam me dijo que no iba a beber y Niall dijo que bebería unas poquitas al final de la noche.
Estuve hablando con Niall y Liam hasta que apareció Harry y me pidió bailar. Le conteste que no quería, que me daba vergüenza pero como Niall y Liam sabían ligeramente de mis sentimientos hacia él me empujaron a la pista. Encima estaba una canción lenta.
Tuve que enlazar mis brazos entre su cuello y él sobre mi cintura. La verdad es que me empezaba a gustar esto de bailar pegados. Mire hacía Niall y  Liam y les vi hacerme corazones. Me empecé a poner colorada, les sacaba la lengua para que parasen por lo que me escondí la cara en el cuello de Harry.

Cuando acabo la canción me volví con Niall y Liam. Al bailar con Harry aún no estaba borracho pero al cabo de dos horas ya eran las 2 de la mañana. Harry ya estaba que se tropezaba y Niall ya llevaba una demás, bueno.., Zayn y Louis ni os imagináis.
Decidí irnos, ayude a Harry y a Niall, aunque Niall podía él sólito ya que solo llevaba una demás. Liam ayudo a Louis y Zayn. Liam nos llevó a Harry, a Niall y a mí a casa de Harry y luego Liam con los otros dos se fueron a dormir a casa de Zayn.
Conseguí echar a Harry en su cama, me puse el pijama y fui a ver qué tal iba Niall. Se había puesto el pijama y ya estaba en la cama dormido. Entre en su habitación y le di un beso en la frente como a Harry antes. Me fui a mi habitación y me eche a la cama para dormir con el maquillaje que me había puesto antes Harry - me daba pereza desmaquillarme -
De repente, se abrió la puerta y vi a Harry asomarse - la verdad es que me daba un poco de miedo ver a Harry así... borracho Entro a mi habitación, era la primera noche que dormía en Londres y estaba un poco nostálgica.
- ¿Puedo dormir contigo ya que es tu primera noche en mi casa y pareces un poco triste? – pregunto un poco tímido y al parecer un poco mejor de las copas.
- Claro ven… – acepte mientras abría las sabanas y di palmaditas en donde quería que se echase.
Él se echó en mi cama conmigo abrazándome y yo le di un beso en la mejilla para que durmiera tranquilo, él me hizo lo mismo. Pero Harry al parecer seguía borracho y no pudo dormirse.
- Oye Raquel, no puedo dormir. No es que no pueda, es que no quiero. ¡Háblame de algo que si no me aburro!
- A la Harry, que tengo sueño y es el primer día que duermo aquí - proteste sin ganas, pero él siguió insistiendo – Vale venga, o te estás quieto o te vas a tu cama que estas muy cansino.
- ¿Y si no quiero? – pregunto vacilón – ¿Me vas a llevar tu? Además soy más mayor que tú.
- No podre contigo en brazos pero si arrastras – conteste burlándome de él – A la ven, que te llevo.
Él acepto sin rechistar y le cogí de la mano para llevarlo. Él me pidió como un niño pequeño que le arropase y le diese un beso en la frente. Entonces me cogió por la cintura y me dio un beso en la boca. Estaba súper colorada, pensaba que ese beso era imaginación mía y quería apartarme pero no pude - Harry me encanta - hasta que conseguí reaccionar. Me aparte de él, lo metí en la cama y me volví a ver un momento a Niall. Lo malo es que Harry al día siguiente no se acordaría de ese beso ¿O sí? No sé pero yo sí.
Cuando entre en la habitación de Niall vi que no estaba. Baje a ver si estaba en el jardín y si, allí estaba, tumbado en el césped. Me senté a su lado.
- Hola Niall ¿Qué tal vas?
- Ya bien, cuando he llegado me he echado un rato. Te he visto que has entrado y me has dado las buenas noches. – mis mejillas enrojecieron a lo que él se rio - que mona - me puse aún más colorada - me he pasado con esa copa de demás que me he bebido así que me he tomado un sobre de medicina porque me dolía la cabeza y se me ha pasado ¿Tu qué tal? Estas más roja que un tomate.
Me reí - Bueno, entre que no sabía que estabas despierto cuando te he dado las buenas noche y… - decidí no contárselo.
- Y... – insistió en que se lo dijese.
Le conté todo lo ocurrido con Harry. No sabía si decirle lo que sentia por Harry, aunque se supone que tiene una ligera idea - ¡Y me gusto… y mucho! Él no se va a acordar. Niall, Harru me gusta. Pero porfa, no se lo digas ¿vale?
- Vale, pero ya nos lo suponíamos todos excepto Harry, evidentemente ¿Has llegado a pensar que tú también le gustas a él? Porque en la disco cuando ha bailado contigo no se había bebido aún ninguna. – Niall tenía razón.
- ¿Estas insinuando que puede que ese beso me lo haya dado conscientemente?
- Puede que sí, pero de todas formas mañana si quieres se lo pregunto. – se ofreció Niall.
- Si por favor pero yo no te he contado nada ¿vale? Bueno me voy a la cama que tengo sueño – le di un beso en la mejilla y me fui.
- Vale, buenas noches princesa. Hasta mañana – me gusto eso de “princesa”, Harry en cambio usa “linda”
 Me fui a la cama y me dormí hasta la mañana siguiente. 

Cuando me levante fui a ver a Harry, le subí unas tostadas y un zumo para que desayunase.
- Harry bichito ¿Qué tal estas? Toma te he subido el desayuno.
- Mejor, pero no me acuerdo de lo que paso en la disco desde que bailamos – me da la sensación que ha resaltado lo de “la disco”, vamos, que sí que me dio el beso con conciencia. Me muerdo el labio pensado en aquel beso.
- Bueno tú tranquilo, tomate el desayuno y te subo un sobre de medicina para que no te duela la cabeza. Ahora vuelvo. - salí un poco triste.
Baje hasta la cocina y me encontré a Niall. Hablamos mientras le preparaba la medicina a Harry.
- Luego se lo pregunto ¿Vale? Tranquila - dijo Niall de repente.
- Vale, además me voy a ir a por un regalito para vosotros y así aprovechas.
- Sube que te está esperando Harry - me dedica una sonrisa y me da una palmadita en la espalda.
Subí y le di la medicina a Harry. Le revolví por última vez la medicina y se lo di. Mientras se lo bebía le explique que iba a ir al centro comercial a por una cosa.
- ¿Qué cosita? - pregunto intentando sonsacármelo.
- Aaah ya lo averiguaras cuando vuelva. – conteste forzando la intriga.
- Vale… pero cuidado, no te pierdas que eres muy torpe ¡Sin mi estas perdida! – exclamo poniendo pose y voz de superioridad - vamos, haciéndose el chulo -
Le di un puñetazo en el hombro y me fui. Él se quedó un poco retorciéndose por el golpe. Antes de salir por la puerta grite para avisar de que me iba y muy bajito oí decir a Harry “Cuidado no te me pierdas y llévate el móvil” Le hago caso.
Cogí el móvil, las llaves y me fui. Les iba hacer un regalo muy especial. Les iba a comprar un gatito. Fui a la tienda de animales. El cuidador me enseño unos persas preciosos pero me enamore de una gatita gris tirando a negra con unos ojos verdes como los de Harry.

Le compre un collar con una chapita con forma de trébol en la que ponía la dirección de casa de Harry, mi teléfono, el de Harry, el Niall y su nombre “Diamante” junto con un collar verde con un cascabel, también verde. La metí en un cajita con agujeros para que pudiera respirar y con matas para que estuviera cómoda. Le puse un lacito rojo para adornarla y me volví a casa de Harry.
Mientras en casa de Harry.
- Ayer ya sabes cómo ibas o te lo imaginas y casi hieres los sentimientos de Raquel. – empezó Niall muy seriamente cuando Harry bajo hasta el salón y se puso a ver la tele con Niall.
-… Niall… me estas asustando ¿Qué le hice o dije? – pregunto Harry sin saber a qué se refería.
- Pues... le distes un beso y ella nunca a dando un beso de verdad a nadie. Si llega a ir a más la hubieses hecho mucho daño. Después de eso vino y me lo contó todo. Me dijo que nunca lo ha dado y ha tenido muchas oportunidades. Quería dárselo al chico que ella creía que se lo merecía por eso tampoco da muchos besos, además, ella para los besos es muy especial. Si te gusta Harry, cuídala. No le puedes hacer eso. 

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