sábado, 27 de septiembre de 2014

3.- Niall Goes On A Trip

3

Niall Goes On A Trip
 - Oh dios, de eso sí que me di un poco de cuenta pero no pude detenerme, aún estaba bajo los efectos del alcohol. Oh mi linda Raquel, pobrecita. ¡Niall de verdad que me gusta mucho, la quiero más que a una amiga! ¡No quise hacerle mal en ningún momento! - exclamo Harry con total sinceridad.
Entonces entre yo en casa y se hizo el silencio absoluto.
- Chicos… ¿De que hablaban? – pregunte, aunque ya me imaginaba de que hablaban.
- De… nada – contestaron a la vez sorprendidos y nervioso mientras se mirar.
- No parecéis muy seguros – insistí.
- Sí que estamos seguros y ¿qué llevas escondido en la espalda? – pregunto Harry dándose cuenta que llevaba las dos manos a la espada si moverlas siquiera.
- ¡Pues llevo una sorpresa para vosotros! - saque el regalo de detrás de mí.
- ¡¿Enserio, que es, que es?! –  Niall sonrío y vino a por mí para quitármelo al igual que Harry.
Les di el regalo y lo abrieron. Vieron a la gatita. Harry estaba a punto de llorar y Niall la achuchaba a más no poder mientras Harry la acariciaba lloroso.
- ¿Os gusta el regalito? Se llama Diamante - sonreí pero luego vi a Harry llorar y le abrace - ¿Pero Harry, que le pasa a mi bichito, no te gusta?
Medio llorando me lo explica - ¡Me encanta Raquel, eres la mejor! ¿Cómo sabias que me gustaban los gatitos? – me abrazo aún más fuerte y me dio un beso en la mejilla.
- ¿Cómo no voy a saber lo que te gusta? Con lo que te quiero. – me costó mucho decir eso sin que pareciera que se lo dijese como que me gusta en el otro sentido.
- Dejarlo ya parejita – baje la cabeza para que no se viera el rubor de mis mejillas y le di un codazo flojito a Niall en la tripa para que se callase. Él me puso cara como diciendo "¡Eh! que en realidad puede ser”
- Niall ¿Te ha gustado el detallito de lo del trébol de 4 hojas?
- ¡Si, me ha encantado! Eres demasiado buena. – dijo Niall acuchándome como antes le hacía a Diamante.
- ¡A la no será para tanto! – le dedico una sonrisa. 
Bueno, un éxito con Diamante. Decidimos que dormirá cada semana con cada uno. Esta semana hemos decidido que le toca a Niall porque... la verdad es que no sabía por qué, pero me llamaron para decírmelo. Fui a la cocina.
- ¿Qué pasa Niall?
- Pues me ha surgido un problema con mi familia y me tengo que ir un mes a Irlanda. – explico un poco alicaído.
- Te voy a echar de menos este mes – conteste tristona y luego lo abrace. - Pero tienes que ir, es tu familia y la familia ante todo. - exprese una sonrisa falsa – Además, no te vas para siempre. – se me callo una lagrima y Niall se dio cuenta. Harry también se dio cuenta aun estando en el salón. - Parece que tiene una alarme que le dice cuando estoy triste – Se acercó a mí a devolverme la sonrisa de nuevo. Niall me limpio la lágrima y Harry me abraza aparte de hacerme reír porque imito como que se tropezaba.
- Ves, esa Raquel es la que me gusta, con una sonrisa en esa carita tan linda. – dijo mientras se volvía al salón. Como me gusta que diga esa palabra “linda” suena tan bien.
- Raquel, pásatelo bien mientras yo no estoy y cuídame al torpe de Harry… - se acerca a mi oído - …me ha dicho Harry que lo siente un monto y sí que se dio, por una parte, cuenta del beso pero como aún seguía bajo los efecto de la bebida y no pudo pararse. De verdad que está arrepentido. Además cuando un borracho hace algo es porque lo siente y casi nunca mienten, sobre todo sobre sus sentimientos, recuérdalo.  – me susurra.
- ¿Estás insinuando que Harry me quiere y que por eso lo hizo? – no acababa de entender que me quería decir.
- Tu piénsalo – me guiña un ojo. Su voz era misteriosa.
- ¿Qué estáis cuchicheando vosotros dos? – interrumpió Harry desde el salón mirándonos fijamente.
- De… nada – contestamos los dos a la vez sin pensarlo. Me empecé a reír escandalosamente.
- ¿Así, de nada…? – Harry se acercó a mí, me cogió desprevenida y me empiezo a hacer cosquilla – ¡Confiesa! – grito.
Sin casi poder hablar por las cosquillas le suplique – ¡Jamás, jamás, para por favor Harry, para, para, que no puedo respirar!
- Vale, ya paro… pero me enterare - amenazo mientras me tranquilizaba en el suelo.
- Te la devolveré – le devolví la amenaza.
- ¡Ja! O lo veo o no me lo creo.
- Bueno, tu estate alerta. – le amenazo de nuevo mientras me rio y me dirijo a Niall – Niall y ¿cuándo te vas?
- Mañana – contesta de nuevo poniéndose serio y con la cabeza baja.
- Bueno pues hoy duermo contigo ¿Vale? Ya que no te voy a ver en un mes ¿quieres? Y vamos a preparar tus maletas, ¡Vamos, sube! – propongo empujándolo hacia la planta de arriba para ir a su habitación.
- Que morrudo que eres Niall ¡Yo nunca he dormido con Raquel! – Harry se quejo.
Subimos a la habitación de Niall y preparamos sus maletas. Me puse el pijama, él también, y bajamos a por Harry. Estaba tumbado en el sillón panza arriba y aproveche para vengarme. Me puse encima de él y le sujete las manos con las piernas.
Empecé a hacerle cosquillas mientras él me suplicaba que parase. Se retorcía para pararme pero no podía y mientras yo me reía. A los 3 min de hacerle cosquillas pare porque ya estaba colorado y Niall también de tanto que se había reído por la escena. Luego le di un beso en la mejilla pero cerca de sus labios.
- Te dije que te la devolvería. – dije con voz de “quien avisa no es traidor” 
- ¡Eres mala, me has tenido aquí tres minutos tumbado haciéndome cosquillas y yo como mucho uno! – se quejó Harry sin poder hablar – pero lo del beso me ha gustado. Solo he conseguido uno en los meses que te conozco. Es complicado conseguirlos pero este ha valido la pena y encima estas encima de mí… - dijo pícaramente mirándome de arriba abajo.
- Descarado, pues ya no te doy más. – me burlo de él.
- ¡A la! No seas así. – me dijo poniendo “cara de cachorrito”
- Bueno, alguno más puede. – refunfuñó de mentira y con una sonrisa en la cara.
- Vale pues si no me los das tú te los daré yo. – dijo quitándome de encima de él.
Mientras Niall soltó un “wuooooo”  a lo que yo le mire con cara de “calla si quieres conservar tu hermosa boca” De repente, Harry me cogió mientras yo me resistía porque me hacia la enfadada. Me dio un beso en la mejilla. Sentí un deseo inmenso de girarme y darle un beso en esos labios de ensueños pero me resistí y no lo hice.
Harry siguió dándome besos y yo seguía resistiéndome. Me sujetaba por la cintura para que no me moviese pero al final me solto porque no respondía a sus besos. Me besuqueo toda la cara para que yo le diera uno y no pensaba hacerlo
Aunque te encantaría.
Pero ¡NO! Raquel tienes que conocerlo mejor para saber si es el chico al que quieres dar ese primer beso.
Lo es.
Cállate subconsciente. Quiero que mi primer beso sea especial. Quiero que sea un chico con el que quiera estar para mucho tiempo. Por eso soy tan selectiva - creo en el amor a primera vista. Es más creo que puede ser Harry - Nunca he dado un beso a un chico pero tampoco había sentido un sentimiento tan fuerte como el que tengo hacia a Harry.
- Vale… ya paro y no lo he conseguido... Niall dame un abrazo - dijo fingiendo estar triste y yendo a por Niall para que le diese el abrazo.
Me desenfado del falso enfado y voy a por Harry y Niall.
- Harry no te me pongas así. – dije mientras nos dimos los tres un abrazo en grupo – Ya te valdrá, que me has dejado la cara llena de besos. Que más o menos es como si te hubieras salido con la tuya porque sabes que tampoco me gusta que me den beso.
De repente, Harry dejo de estar triste – Pues me conformo. – salta de repente.
- ¡Serás idiota!
- Raquel tienes toda la razón. – se rio Niall
- ¡Ahora no os pongáis contra mí los dos! – exclamo como triste mientras no pudo evitar reírse.
- Hay mi bichito, a la ¡a la cama todos! – cambie de tema.
- Me voy a la cama si me hechas tú CON… un besito – Harry sonrió exageradamente.
-  Harryyy… - grite mirándole mal.
- Bueno, me sirve con que me arropes. 
-Bueno vale ¡Niall vete metiéndote tú en la cama!
Fui a la habitación de Harry a arroparlo, le tape como a un niño pequeño y le deje que me diera un beso en la mejilla. Me fui a la habitación de Niall porque, dormía con él ya que se iba a la mañana siguiente y durante un mes no lo vería.
Cuando llegue a la habitación de Niall ya estaba tumbado en la cama y me tumbe a su lado. Nos quedamos un rato hablando. Me dijo que aprovechara estos días para acercarme a Harry y averiguar si quería darle el beso a él - A Niall le he contado lo del beso -
A los 15 min de haber terminado de hablar nos quedamos dormido abrazados. A mí se me caía alguna que otra lagrima de vez en cuando porque quiero mucho a los chicos - aunque solo llevabo un mes viviendo con ellos pero eran todo para mí - y me hice muy buena amiga en muy poco tiempo. Niall se ira y habíamos quedado en casa de Liam al día siguiente para comer y darnos un baño en su piscina.
Hoy dormía Diamante con nosotros y cuando vio caer una lágrima por mi mejilla se acercó, me acaricio con su patita de terciopelo y se acurruco conmigo. Es linda, lista y buena ¿Qué más podemos querer de esta gatita? Me quede dormida acariciando a Diamante y abrazada por Niall.
Debían de ser las 7 cuando Niall se levantó, me dio un beso y me dijo al oído “suerte”. Yo aún estaba medio dormida pero me entere. Cuando me levante me encontré una carta de Niall, la leí, me decía cosas como; eres como la hermana pequeña que nunca tuve, Harry seguro que sería el chico perfecto para que le diese mi primer beso porque era bueno, simpático, protector…
Tengo como una especie de álbum que es como un diario pero solo de cosas y fotos en el que guarde la carta después de leerla. También tenía guardado el pasaporte de cuando vine aquí a Londres y la foto que nos sacamos Harry y yo en el aeropuerto. Al salir vi a Harry tumbado, leyendo una nota que le había escrito Niall. Llame a la puerta como si no hubiera visto nada, y cuando entre se la escondió rápidamente.
- Buenos días Harry – salude con una sonrisa de oreja a oreja.
- Buenos días linda ¿Qué tal as dormido con Niall y con Diamante? - me miro a los ojos. Extraño pero me gustaba.
- ¡Genial! Adivina lo que hizo Diamante ayer por la noche…- dije entusiasmada sentándome a su lado.
- No se… ¿el qué? - no tenía ganas de contestar así que lo deje pasar.
- Me vio sacar alguna lagrimilla por Niall porque os quiero un montón a todos y me daba pena que se fuera. Cogió, me acaricio con su patita de terciopelo y se acurruco junto a mí. Nos quedamos las dos dormidas, yo acariciándola mientras Niall me abraza y Diamante por las caricias. Esta mañana me ha levantado acariciándome, es increíble. – le cuento con confianza sin darme cuenta, mis sentimientos hacia el van creciendo cada vez más.
- Que monada. ¿Qué te apetece hacer hoy?
- Pues no se… - me quedo pensando y caigo –...me ayudas a practicar a jugar al fútbol de portera y para golear. Luego nos duchamos y ya vamos a casa de Liam. ¿Te acuerdas? hoy hemos quedado para comer todos en su casa de Liam con los chicos, ya que es pronto, siendo las 8 nos dará tiempo a todo. Creo.
- ¡Vale! Pero ¿Tienes traje para jugar al fútbol?
- Pues no - no había caído en eso - podría jugar con un chándal normal.
- De eso nada, vamos un momento que hay una tienda aquí cerca de sport y te cojo uno ¡Te lo regalo, y no puedes decirme que no! - no me dejo decir ni siquiera una sola letra.
- Vale… nos vestimos y fuimos. Te doy 5 min, ¡Corre! - le metí prisa.
-¿Qué?, si, corro, voy… - contesto alterado, sorprendido y confundido.
Fuimos cada uno a su habitación, nos vestimos y fuimos al centro comercial a por mí traje. Me cogí el de España - claro estaba - y volvimos a casa de Harry. Me lo puse y Harry se puso el suyo del Reino unido y bajamos al campo de fútbol.
Harry estuvo tirándome a portería, cada vez iba mejorando más hasta que Harry no me puedo meter ningún gol y luego le tire yo a él. Aún metí algún que otro gol, le hice un poco de daño en las manos porque tiraba muy fuerte.
- ¡Jo Raquel, que tienes mucha fuerza! Afloja, que mira como llevo las manos... y llevo guantes – se preocupó frotándose las manos.
- Lo siento, lo hago sin querer… ¿me perdonas? - pregunte con una sonrisa y yendo hacia él para mirarle las manos y seguido acariciarlas con delicadeza.
- Vale… te perdono. Vamos a ducharnos que si no, no llegamos.
- Pero antes te voy a curar esas manos. En una llevas un corte del guante roto. - observe cogiéndole de la mano con fuerza y empezando a enrojecerse mis mejillas.

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¡Tercer capitulo! Espero que os haya gustado. 
Cada vez Harry y Raquel están más cariñosos entre si... ¡Chananana! Empiezan las apuestas - sin apostar nada eeeh -. Quiero que me digaís en que capitulo o cuantos capítulos creeís que faltan para que Harry le pida salir a Raquel o alguno de los dos le confiese al otro su amor.
Espero vuestros comentarios y saber como os va pareciendo... vuestros votos también. ¡Kisses a tod@s mis lector@s, gracias por leerla!

sábado, 20 de septiembre de 2014

2.- Drunk

2
Drunk


Me levante entusiasmada, me pegue una ducha y me vestí.

Llego Harry y mientras cargaba las maletas en el coche me despedía de mis padres y de mis hermanas - tienen ocho años - A Harry le parecía curioso que fueran exactamente iguales, las admira - se llevaba muy bien con ellas y también con mis padres. -
Nos despedimos de todos y nos fuimos. Llegamos al aeropuerto y tuvimos que esperar media hora hasta que saliese el avión así que Harry aprovecho para encargar que llevasen su coche a Londres. Al parecer, se lo llevaba a cualquier lugar. Entramos en el avión y a la que me di cuenta ya estábamos en Londres. Harry me levanto con un beso en la mejilla y una caricia.
- Linda, venga que ya hemos llegado. Tenemos que ir a por las maletas y a por el coche. – me despertó dulcemente.
-… ¿Qué?.... ¡Si vamos! - dije aun un poco dormida.
Fuimos a por las maletas y luego subimos al coche. Nos costó una media hora llegar a casa de Harry. Niall ya había llegado y había puesto una pancarta en la que ponía “Welcome Raquel”. La casa de Harry era ¡Enorme!. Tenía una piscina, un campo de futbol - ¡Aaaaaah un campo de futbol! Si lo voy a usar, me encanta, adoro jugar al futbol -, un jardín enorme, un salón también enorme, un gim pequeñito, una cocina súper bien equipada - me lo voy a pasar bien haciendo cookies en ella - y las ocho habitaciones; una mía, otra de Harry, otra de Niall y las demás para invitados.
Harry me enseño la casa y lo último que me enseño fue mi habitación. La habitación de Niall era a tonos verdes claros con algún trébol de cuatro hojas blanco. Había un montón de fotos colgadas en un armario enorme y una bandera de Irlanda. La habitación de Harry era a tonos azules con algunas rayas de azul oscuro y también un armario enorme.
- Y por último tu habitación ¿A ver si te gusta? – dijo Harry con una sonrisa.
- ¡Harry, e encanta, gracias! – grite medio llorando y abrazando a Harry y Niall.
Mi habitación era una mezcla de mis dos habitaciones, la del pueblo y la de mi casa de normal. Me encantaba, colocaron una bandera de España junto a la de UK con fotos de todos mis familiares y amigos. Ahora entiendo porque faltaba cada semana un día y porque conocía a todos mis amigos. Fue a hacerles fotos a todos.
Después nos fuimos al centro comercial porque necesitaba ropa. Me cogí 4 pares de zapatos, unos botines con tacón, unas sandalias, unas deportivas con tacón y otras sin tacón, también me cogí un vestido, un chándal y un conjunto de mayas de colores con camisetas.
-Tengo una cosa para ti… ¡Toma! – Harry me tendió una bolsa con dos regalos dentro.
- Harry no hacía falta enserio y además son dos regalos grandes ¡No los quiero! - me negaba a aceptarlo.
- Sí que te harán falta y si no me vas a ofender, ábrelo ¡vamos! - insistió Harry.
Abrí el primer regalo. Era un vestido azul corto por encima de las rodillas, con unas botas altas - raro que me gustara porque no me gusta llevar vestidos. No me convence ninguno -
- Esta noche nos vamos a una discoteca a las que van adolescentes de 14 a 20 años con los chicos ¿Te apetece? - me pone ojitos.
- Me encanta Harry pero si voy a la disco, alguien de los chicos NO se puede emborrachar ¿Vale? - le advertí muy seria.
- Vale… seguramente Liam no se emborrachara y Zayn tampoco ¿Contenta? Niall también tiene un regalo.
- ¡Si, espero que te guste! – dijo Niall con su sonrisilla.
Me regalo un bañador y una falda con una camiseta de tirantes en la que ponía “My dream are you”. Le di un abrazo y las gracias. Nos volvimos a casa de Harry. Me puse el vestido azul que me regalo y las botas negras.
- Harry, Niall, ya estoy ¿Qué tal vais?
- ¡¿Ya estas, y el maquillaje?! – pregunto Harry sorprendido.
- Harry yo no me maquillo - explique un poco asustada.
- ¡¿Qué?! – exclamaron a la vez Harry y Niall.
- ¿Pasa algo por qué no me maquille? – pregunte tímida y escondiéndome la cara con las manos.
- No pero es raro que nunca te hayas maquillado. Anda ven que te maquillo yo que tengo un maletín de mi hermana. A veces tenía que ayudarla y me enseño a maquillar. – explico Harry cogiéndome de la muñeca.  Me maquillo rápidamente. Poquito porque sabe que no me gusta llevar muchos potingues en la cara.
Nos fuimos a la fiesta. Pedimos una mesa para sentarnos, la mesa estaba un poco apartada - mejor porque así teníamos más intimidad - Harry, Zayn y Louis estaban ya por la mitad de una copa, en cambio, Liam me dijo que no iba a beber y Niall dijo que bebería unas poquitas al final de la noche.
Estuve hablando con Niall y Liam hasta que apareció Harry y me pidió bailar. Le conteste que no quería, que me daba vergüenza pero como Niall y Liam sabían ligeramente de mis sentimientos hacia él me empujaron a la pista. Encima estaba una canción lenta.
Tuve que enlazar mis brazos entre su cuello y él sobre mi cintura. La verdad es que me empezaba a gustar esto de bailar pegados. Mire hacía Niall y  Liam y les vi hacerme corazones. Me empecé a poner colorada, les sacaba la lengua para que parasen por lo que me escondí la cara en el cuello de Harry.

Cuando acabo la canción me volví con Niall y Liam. Al bailar con Harry aún no estaba borracho pero al cabo de dos horas ya eran las 2 de la mañana. Harry ya estaba que se tropezaba y Niall ya llevaba una demás, bueno.., Zayn y Louis ni os imagináis.
Decidí irnos, ayude a Harry y a Niall, aunque Niall podía él sólito ya que solo llevaba una demás. Liam ayudo a Louis y Zayn. Liam nos llevó a Harry, a Niall y a mí a casa de Harry y luego Liam con los otros dos se fueron a dormir a casa de Zayn.
Conseguí echar a Harry en su cama, me puse el pijama y fui a ver qué tal iba Niall. Se había puesto el pijama y ya estaba en la cama dormido. Entre en su habitación y le di un beso en la frente como a Harry antes. Me fui a mi habitación y me eche a la cama para dormir con el maquillaje que me había puesto antes Harry - me daba pereza desmaquillarme -
De repente, se abrió la puerta y vi a Harry asomarse - la verdad es que me daba un poco de miedo ver a Harry así... borracho Entro a mi habitación, era la primera noche que dormía en Londres y estaba un poco nostálgica.
- ¿Puedo dormir contigo ya que es tu primera noche en mi casa y pareces un poco triste? – pregunto un poco tímido y al parecer un poco mejor de las copas.
- Claro ven… – acepte mientras abría las sabanas y di palmaditas en donde quería que se echase.
Él se echó en mi cama conmigo abrazándome y yo le di un beso en la mejilla para que durmiera tranquilo, él me hizo lo mismo. Pero Harry al parecer seguía borracho y no pudo dormirse.
- Oye Raquel, no puedo dormir. No es que no pueda, es que no quiero. ¡Háblame de algo que si no me aburro!
- A la Harry, que tengo sueño y es el primer día que duermo aquí - proteste sin ganas, pero él siguió insistiendo – Vale venga, o te estás quieto o te vas a tu cama que estas muy cansino.
- ¿Y si no quiero? – pregunto vacilón – ¿Me vas a llevar tu? Además soy más mayor que tú.
- No podre contigo en brazos pero si arrastras – conteste burlándome de él – A la ven, que te llevo.
Él acepto sin rechistar y le cogí de la mano para llevarlo. Él me pidió como un niño pequeño que le arropase y le diese un beso en la frente. Entonces me cogió por la cintura y me dio un beso en la boca. Estaba súper colorada, pensaba que ese beso era imaginación mía y quería apartarme pero no pude - Harry me encanta - hasta que conseguí reaccionar. Me aparte de él, lo metí en la cama y me volví a ver un momento a Niall. Lo malo es que Harry al día siguiente no se acordaría de ese beso ¿O sí? No sé pero yo sí.
Cuando entre en la habitación de Niall vi que no estaba. Baje a ver si estaba en el jardín y si, allí estaba, tumbado en el césped. Me senté a su lado.
- Hola Niall ¿Qué tal vas?
- Ya bien, cuando he llegado me he echado un rato. Te he visto que has entrado y me has dado las buenas noches. – mis mejillas enrojecieron a lo que él se rio - que mona - me puse aún más colorada - me he pasado con esa copa de demás que me he bebido así que me he tomado un sobre de medicina porque me dolía la cabeza y se me ha pasado ¿Tu qué tal? Estas más roja que un tomate.
Me reí - Bueno, entre que no sabía que estabas despierto cuando te he dado las buenas noche y… - decidí no contárselo.
- Y... – insistió en que se lo dijese.
Le conté todo lo ocurrido con Harry. No sabía si decirle lo que sentia por Harry, aunque se supone que tiene una ligera idea - ¡Y me gusto… y mucho! Él no se va a acordar. Niall, Harru me gusta. Pero porfa, no se lo digas ¿vale?
- Vale, pero ya nos lo suponíamos todos excepto Harry, evidentemente ¿Has llegado a pensar que tú también le gustas a él? Porque en la disco cuando ha bailado contigo no se había bebido aún ninguna. – Niall tenía razón.
- ¿Estas insinuando que puede que ese beso me lo haya dado conscientemente?
- Puede que sí, pero de todas formas mañana si quieres se lo pregunto. – se ofreció Niall.
- Si por favor pero yo no te he contado nada ¿vale? Bueno me voy a la cama que tengo sueño – le di un beso en la mejilla y me fui.
- Vale, buenas noches princesa. Hasta mañana – me gusto eso de “princesa”, Harry en cambio usa “linda”
 Me fui a la cama y me dormí hasta la mañana siguiente. 

Cuando me levante fui a ver a Harry, le subí unas tostadas y un zumo para que desayunase.
- Harry bichito ¿Qué tal estas? Toma te he subido el desayuno.
- Mejor, pero no me acuerdo de lo que paso en la disco desde que bailamos – me da la sensación que ha resaltado lo de “la disco”, vamos, que sí que me dio el beso con conciencia. Me muerdo el labio pensado en aquel beso.
- Bueno tú tranquilo, tomate el desayuno y te subo un sobre de medicina para que no te duela la cabeza. Ahora vuelvo. - salí un poco triste.
Baje hasta la cocina y me encontré a Niall. Hablamos mientras le preparaba la medicina a Harry.
- Luego se lo pregunto ¿Vale? Tranquila - dijo Niall de repente.
- Vale, además me voy a ir a por un regalito para vosotros y así aprovechas.
- Sube que te está esperando Harry - me dedica una sonrisa y me da una palmadita en la espalda.
Subí y le di la medicina a Harry. Le revolví por última vez la medicina y se lo di. Mientras se lo bebía le explique que iba a ir al centro comercial a por una cosa.
- ¿Qué cosita? - pregunto intentando sonsacármelo.
- Aaah ya lo averiguaras cuando vuelva. – conteste forzando la intriga.
- Vale… pero cuidado, no te pierdas que eres muy torpe ¡Sin mi estas perdida! – exclamo poniendo pose y voz de superioridad - vamos, haciéndose el chulo -
Le di un puñetazo en el hombro y me fui. Él se quedó un poco retorciéndose por el golpe. Antes de salir por la puerta grite para avisar de que me iba y muy bajito oí decir a Harry “Cuidado no te me pierdas y llévate el móvil” Le hago caso.
Cogí el móvil, las llaves y me fui. Les iba hacer un regalo muy especial. Les iba a comprar un gatito. Fui a la tienda de animales. El cuidador me enseño unos persas preciosos pero me enamore de una gatita gris tirando a negra con unos ojos verdes como los de Harry.

Le compre un collar con una chapita con forma de trébol en la que ponía la dirección de casa de Harry, mi teléfono, el de Harry, el Niall y su nombre “Diamante” junto con un collar verde con un cascabel, también verde. La metí en un cajita con agujeros para que pudiera respirar y con matas para que estuviera cómoda. Le puse un lacito rojo para adornarla y me volví a casa de Harry.
Mientras en casa de Harry.
- Ayer ya sabes cómo ibas o te lo imaginas y casi hieres los sentimientos de Raquel. – empezó Niall muy seriamente cuando Harry bajo hasta el salón y se puso a ver la tele con Niall.
-… Niall… me estas asustando ¿Qué le hice o dije? – pregunto Harry sin saber a qué se refería.
- Pues... le distes un beso y ella nunca a dando un beso de verdad a nadie. Si llega a ir a más la hubieses hecho mucho daño. Después de eso vino y me lo contó todo. Me dijo que nunca lo ha dado y ha tenido muchas oportunidades. Quería dárselo al chico que ella creía que se lo merecía por eso tampoco da muchos besos, además, ella para los besos es muy especial. Si te gusta Harry, cuídala. No le puedes hacer eso. 

jueves, 11 de septiembre de 2014

1 .- I'm Harry

1
I’m Harry


Yo siempre he querido - bueno no siempre - vivir en Londres y eso lo hicieron realidad 5 chicos…

Hola soy Raquel una chica de 15 años. Un día me levante muy feliz porque había tenido un sueño maravilloso y me sentía muy bien. Esa mañana tenía que ir a un centro comercial porque tenía que ir a comprarle a mi madre unas cosas y así, de paso me compraba algo para el verano ya que estábamos a 27 de junio y hacía calor.

Cuando estaba caminado por la calle para llegar a la parada del bus me choque con un chico:

- Lo siento – le digo con la cabeza baja.

- Tranquila no pasa nada, Hola soy Harry ¿Me podrías ayudar, si no es mucha molestia? – pregunto el chico con un acento inglés.

- Claro, dime. Eres británico ¿Verdad?, se te nota un poco.

- Si - contesto dulcemente mientras se reía - Estoy buscando un centro comercial ¿Sabes dónde hay uno? Es que soy de Londres y he venido a pasar unos días con 4 amigos más. Quería visitar un poco la ciudad pero antes necesito comprar algo de ropa porque hace mucho calor. - su acento británico era muy bonito y su forma de hablar español era muy dulce.

- Claro, además as pillado a la persona más adecuada, yo también voy al centro comercial que también tengo que comprar unas cosas. Ven vamos a coger el bus y hacemos las compras juntos ¿Quieres? - estaba nerviosa, soy vergonzosa y me costaba hablar con él.

- Sera un placer pero no hace falta ir en bus, podemos ir en mi coche ¿Sabes el camino?  

- ¡Mejor que ir en bus, si claro, vamos!


Fuimos hasta el coche del chico llamado Harry. Debía de tener unos 18. Tenía el pelo rizado, castaños oscuros y unos preciosos ojos verdes en los que te pierdes en ellos sin remedio, unos ojos que en ese momento empezaron a hacer saltar sentimientos muy fuertes dentro de mí. Yo le indique el camino hasta el centro comercial. Llegamos en 5 min. Cuando llegamos le pedí que me acompañara primero a por lo que mi madre me había pedido. Lo dejamos en su coche - que menudo deportivo rojo tenía - y luego nos fuimos a comprarle ropa de verano.

Se cogió un sombrero con mucho estilo, unas camisetas y unos pantalones cortos hasta por encima de las rodillas. Después fuimos por lo mío, me cogí unas cuantas camisetas de tirantes, unos pantalones cortos: algunos de colores, otros vaqueros; y unos zapatos: algunos de tacón y otros planos, pero todos abiertos.

- Ahora te voy yo a regalar algo, lo que quieras, elíjelo tú. Así te recompenso por haberme ayudado ¿Vale? Y no me puedes decir que ¡NO! - dijo sin dejar un espacio entre cada palabra para evitar que me negase.

- Pero enserio que no hace falta - no quería que me regalase nada, no me debía nada y odio que se gasten dinero por mí.

- Vale, pero déjame que te invite a comer y así conocerás a mis amigos - este chico es un cielo.

- ¿Y qué le digo a mis padres, que me he encontrado a un chico de 18 años y le he ayudado porque no es de aquí y me quiere invitar a pasar la tarde con él? - resalte mi voz sarcástica.

- Si, pero tenemos que llevarle a tu madre la compra ¿no? Se lo preguntamos en tu casa y te ayudo a convencerla ¿Si? - este chico no pilla mis sarcasmos. La verdad es que me apetecía ir a comer con él y sus amigos.

- Bueno, vale. Solo espero que no se enfaden, no creo, son muy buenos. – lo sé, sí, soy bipolar y me he contestado a mí misma - ¿Bueno, vamos? Yo te indico el camino - acepte al final ¿Acaso tenía otra opción?

Fuimos hasta mi casa, entramos y dejamos todo en la cocina. Cuando salí de la cocina me encontré a mi madre. Me miro con una cara de ¿Quién es este chico y que hace en casa? Lo miro de arriba abajo con expresión amenazante.

- Mama este es Harry de UK. Me lo he encontrado un poco perdido esta mañana y le he ayudado. Me ha traído a casa. Ha venido con 4 amigos más y dice que me los quiere presentar, comer con ellos y pasar la tarde. ¿Pu...edo...? - estaba nerviosa, no sabía cómo iba a reaccionar, ni cuál sería su respuesta

- Mmmm…… es que no se hija, que lo acabas de conocer - sabía que no le iba a hacer mucha gracia y me iba a contestar con esa excusa. De repente Harry se metió en nuestra conversación.

- Hola, soy Harry, ya se lo ha dicho Raquel. Tranquila, somos todos muy buenos, solo vamos a ir a comer a un restaurante y luego iremos a la piscina del hotel en el que estamos alojados porque hemos venido para visitar España. - le explica a mi madre.

- Harry cariño no dudo que seáis buenos chicos, se te ve en la cara. Pero tú tienes 18 años,  Raquel 15 años y solo te conoce de 2 horas y no se…. - seguía indecisa.

- Nos llevamos 3 años, por favor, déjala venir. ¡Te prometo que la cuidare como si fuese mi hermana pequeña! – Harry uso carita de cachorrito, para dar pena.

- Bueno venga, si, Raquel llévate el bañador por si acaso vais a la piscina. - realmente Harry sabe cómo convencer a las personas.

- ¡Gracias, gracias, gracias! – gritamos Harry y yo entusiasmados.

Le dimos las gracias a mi madre por ¿décima vez? Le dejamos la compra, cogí el bañador y nos fuimos a comer al restaurante en el que  había quedado Harry que estaba en donde habíamos ido a comprar esta mañana. Cuando llegamos me di cuenta de que todos los amigos de Harry eran mayores que él. Tenían entre 18 y 21 y me empecé a poner muy nerviosa. Harry me los presento: el primero que me presento se llamaba Zayn, tenía el pelo y los ojos oscuros y era moreno; el segundo se llamaba Louis, tenía ojos azules y pelo castaño igual que Liam pero Liam tenía el color de pelo más clarito y los ojos marones; y el último se llamaba Niall, tenía los ojos azules y era rubio, eran todos muy guapos.

- Hola chicos esta es Raquel - Harry me presenta.

- Hola – dije con vergüenza.

- Hola - me saludan todos.

Empezamos a hablar. Yo soy muy tímida y Harry se dio cuenta, empezó a hacer cosas graciosas para que me riera y estaba más conmigo que con sus amigos para que no tuviese vergüenza.  Al final, conseguí soltarme un poco por lo que conseguí conocerlos mejor. Me hice muy buena amiga de todos enseguida pero con Niall tenía una amistad más fuerte. Lo consideraba como mi mejor amigo y bueno, a Harry lo consideraba como mi hermano, lo quería mucho para haberlo conocido esta mañana.

Cuando acabamos de comer nos fuimos al hotel a bañarnos. Yo en un principio - cosa rara en mí porque a mí me encanta estar dentro del agua durante horas - no me apetecía meterme, pero Harry consiguió salirse con la suya. Convenció a Niall y a Louis para que me cogieran todos y me tirasen al agua - la verdad es que me lo esperaba -

Cuando se acabó la tarde, Harry me llevo a mi casa y antes de irme nos intercambiamos todos los teléfonos para quedar otro día porque aún se iban a quedar en España 2 meses más. Llegamos a mi casa, Harry se quedó hablando con mi padre, bueno, mi padre se quedó hablando con él. No se dé que hablaban porque Harry no parecía preocupado ni nada, es más, parecía bastante contento.

Por un lado estaba preocupada pero por el otro tenía una sensación de que sería una buena noticia. Cuando terminaron de hablar mi padre con Harry, Harry se despidió de mí, de mis padres y de mis hermanas - Harry adoraba a mis hermanas porque eran exactamente iguales y ellas adoraban a Harry porque les parecía muy gracioso -

Me dijo que me mandaría un mensaje para quedar al día siguiente  todos. Harry se fue, mi padre y mi madre se quedaron a hablar en privado. Seguramente de lo que había hablado antes mi padre con Harry pero no es que le diera mucha importancia.



Al día siguiente cuando me levante hice un grupo en el que estábamos yo y los chicos. Además, el día anterior nos hicimos una foto todos juntos y la puse de foto de perfil del grupo de Whassap y lo llame “The Good Moments”. Desde el grupo quedábamos todos los días y siempre decíamos de ir al cine, a la piscina de su hotel o a la mía. Fuimos alternando así durante las 2 primeras semanas.

Lo raro era que Harry siempre que me traía a casa o antes de irse de mi casa se quedaba hablando con mi padre y esas últimas semanas semanas ha faltado un día de cada semana, para ser exacta los viernes. No sabía que debían de estar tramando mis padres con Harry pero empezaban a asustarme.

Estamos de vacaciones y estas dos últimas semanas de junio me lo he pasado muy bien con Harry y los demás chicos. Lo que hablaba mi padre con Harry no me importaba mucho mientras no lo hiciese el mes y medio que me quedaba de estar con él. Luego a lo mejor no lo veo más pero no voy a pensar en eso porque estaré en contacto con él.

Me desperté, hice el grupo como os he contado antes y Harry me llamo:

- Hola.

- Hola ¿Harry os queréis venir a mi piscina hoy?

- Yo sí, pero me dicen los demás que no pueden, que hoy se van a ir cada uno por su lado a comprar unas cosas que les hacen falta.

- Vale, pues vente tú que además van a venir también unas amigas mías y te las presento. Son de mi pueblo, son muy majas, ya verás. También vendrá una de aquí, esta es un poco loca pero es muy maja. Si quieres vente a comer, que me ha oído mi madre hablar contigo y te invita. Dice que me tenéis que dar una sorpresa – me quedo un poco extrañada, debe de ser de lo que estuvieron hablando estos días con él.

-… - se queda pensando un poco y se da cuenta de lo que le he dicho -Vale, en 15 minutos estoy allí, ¡bye kiss!

Cuando llego Harry, mi madre y él me llamaron para que bajase y me acorralaron en la cocina.

- Tu padre no está pero ya sabe que te vamos a dar la noticia…… - mi madre hizo un pausa que acabo Harry.

- ... ¡Te vienes a vivir conmigo a Londres hasta acabar Bachillerato! – me quedo sin habla y Harry termina - Y luego ya hablaran tus padres si te dejan quedarte a vivir para siempre ¿Raquel.., estas bien?

Cuando me doy cuenta, después de estar unos cuantos segundos calla, reacciono – ¡Aaaaaah! ¡Gracias, gracias, gracias, os quiero un montón, os quiero! – grite mientras los abrazo y les doy besos - raro en mi porque, de nuevo. No me gusta mucho dar besos pero hoy tenía motivos suficientes -

Comimos y nos fuimos a la piscina donde le presente a Harry a mis amigas tanto del pueblo como de aquí.



- Estas son Inés, Noelia, Sandra, Sara, Miriam, Sofía, Enma, la otra Sara y Pilar - le presente a Harry.

- Encantado, soy Harry – me percaté de que Harry les guiño un ojo, eso me pareció muy extraño.           

- Hola - todas saludaron a Harry.

Me da la sensación de que Harry y todas mis amigos me ocultan algo. Además Harry no se inmuto al escuchar los nombres y parecía que se los sabía ¿Qué me estarían ocultando todos?

Acabamos la tarde, nos cabíamos con una ropa de fiesta y nos fuimos a mi casa.



Cuando entre… ¡Estaban todos mis amigos, Harry y mis padres lo habían preparado! Nada más entrar me sorprendí y me puse a reír escandalosamente porque yo no lloro por estas cosas, nunca lo he hecho y nunca lo haré. Estaban todos pero ¿Quién los había invitado a todos, si mis padres han estado en casa estas dos semanas que llevo quedando con Harry?

¡Aaaaah! Harry, había sido Harry, falto de estas 3 últimas semanas tres días. A conseguido que viniera hasta Julio y Sam que vivían, por lo que cabe, lejos. Me regalaron cosas para el viaje como maletas, neceseres, ropa… En menos de una semana me iba con Harry y con los chicos, que por cierto, también vinieron. Es más, no vinieron a la piscina porque fueron a comprar cosas para fiesta.

****

Todos se fuero y me quede con mis padres.

Mis padres me explicaron todo. Me explicaron que acabaría bachillerato con profesores que vendrían a casa de Harry a darme clases de 8:30 a 2:30 casi como aquí en España. Como Harry en esos horarios no estaba en casa no le molestaríamos y su casa, según me cuentan mis padres, tiene 8 habitaciones; una para él, otra para mí, otra para Niall y las demás para invitadas y más instalaciones que no me quieren contar.

Vamos, que iba a tener 6 clases de lunes a viernes de 8:30 a 2:30 con dos descansos de 30 min y cada clase de 50 min. Que las iba hacer las clases sola, sin ningún compañero, en casa de Harry. Que la casa de Harry es muy grande en la que vive también Niall y viviría en Londres. Vería casi todos los días a Liam, Zayn y Louis y me quedaba aun unos 2 meses y medio de vacaciones en Londres.

Era la charla típica del día de antes de irme, de cómo iban a ser las cosas y una pequeña "regañina" de: pórtate bien, échate crema si hace sol, no te olvides de llamarnos, estudia…


Me puse a hacer la maleta: 2 grandes y una pequeñita. En el viaje iría con Harry en el avión. Termine de hacer las maletas, le di las buenas noches a los chicos por el whassap y me eche a la cama porque me pasaría a buscar Harry mañana a las 7:30Am pero el vuelo salía a las 8:30Am.